El comprador decide con los ojos
La mayor parte del tiempo que un comprador dedica a un anuncio inmobiliario se va en el contenido visual, no en el texto. Un anuncio con vídeo destaca en los portales, retiene más tiempo al usuario y genera contactos de mejor calidad, porque quien llama ya ha visto la casa de verdad.
El dron añade lo que las fotos no pueden contar: el tamaño real de la parcela, la orientación, el entorno y la distancia a la playa, al pueblo o a la carretera. En propiedades de campo y costa gallegas, esa información es la que decide la visita.
Los planos que venden una propiedad
- Apertura aérea que sitúa la propiedad en su entorno.
- Órbita del dron alrededor de la vivienda para mostrar volumen y estado.
- Recorrido interior continuo, del acceso a las estancias principales.
- Detalles que diferencian: chimenea, bodega, piscina, vistas desde la ventana.
- Cierre con el plano más potente, normalmente el atardecer o la vista general.
Recorrido FPV: la visita antes de la visita
Para viviendas amplias, pazos o propiedades singulares, el recorrido FPV en un solo plano funciona especialmente bien: el espectador entra por la puerta, atraviesa las estancias y sale al jardín sin un solo corte. Es lo más parecido a estar allí.
Ese formato filtra las visitas: quien pide ver la casa después de un recorrido FPV ya sabe lo que va a encontrar. Menos visitas de curiosidad, más visitas de compra.
Formatos para portales y redes
De un solo rodaje deben salir todas las piezas que necesita la comercialización: el vídeo principal horizontal para el portal y la web, versiones verticales de 30 a 60 segundos para Instagram y TikTok, y fotos aéreas para el anuncio.
Las piezas verticales son las que más alcance orgánico consiguen. Las inmobiliarias que publican vídeo de forma constante construyen audiencia local, y esa audiencia trae mandatos de venta, no solo compradores.
Cuánto cuesta y cuándo compensa
Un vídeo inmobiliario con dron en Galicia se mueve normalmente entre 400€ y 900€ según tamaño de la propiedad, interior más exterior y número de versiones. Para propiedades por encima de 200.000€, el coste del vídeo es marginal frente a lo que aporta: mejor precio de salida defendible y menos meses de anuncio publicado.
En propiedades de precio medio, la alternativa eficiente es agrupar: grabar varias viviendas de la misma cartera en una jornada reduce el coste por propiedad de forma considerable.



